Fiambalá, entre las lagunas y los salares: el conflicto que enfrenta al turismo con la minería de litio
Prestadores turísticos y asambleas vecinales denuncian que bajó el caudal de las lagunas altoandinas. La empresa a cargo del proyecto niega el vínculo y la provincia sostiene los controles.
Fiambalá se convirtió en el punto más caliente del debate ambiental catamarqueño. La localidad vive del turismo asociado a sus termas, sus dunas y las lagunas de altura, y convive desde hace años con la explotación de litio en los salares cercanos.
Agentes de viaje y organizaciones vecinales sostienen que el nivel de agua de algunas lagunas emblemáticas descendió y advierten que el atractivo central de la zona está en riesgo. Reclaman estudios independientes y acceso público a los datos hídricos.
Desde la empresa a cargo del proyecto rechazan que la operación afecte el ciclo del agua en la región y remarcan el empleo directo generado, con una amplia mayoría de trabajadores catamarqueños.
El Estado provincial quedó en el medio. Tras un incidente ambiental registrado en el yacimiento, el área de Minería aplicó una sanción económica a la operadora, un antecedente que las asambleas usan hoy para pedir controles más estrictos.


